Son muchas las situaciones de la vida que pueden comportar la pérdida de facultades de alguno de nuestros familiares y que necesiten de su incapacitación civil.

La petición de instauración de una tutela o curatela son procesos judiciales pensados para complementar totalmente (a través de un tutor) o parcialmente (a través de un curador) la pérdida de capacidad de una persona. En consecuencia, estas solicitudes pueden deberse a motivos de salud física (cuando la persona tiene limitaciones que le impiden valerse por sí mismos) psíquica (como Alzheimer o demencia) o problemas derivados de adicciones.

En estos casos es muy importante contar con la guía de un bufete especializado a fin de activar las vías judiciales más pertinentes para la protección de dicha persona y de su patrimonio.

Existen además fórmulas en nuestro sistema legal para que podamos decidir quién ocupará dicha responsabilidad en caso de necesidad propia. En nuestro despacho le asesoramos en la fórmula más acertada a su caso, así como en su redactado y formalización.

Además de estos casos nos encontramos también con supuestos de necesidad de nombramiento de un tutor para nuestros hijos ante la defunción de los progenitores o una situación de incapacidad de los mismos. En nuestro despacho encontrará el asesoramiento adecuado para su correcta designación y formalización legal.

Hernández & Costa