¿Qué es la patria potestad?

 

La patria potestad es aquel conjunto de deberes y obligaciones que tienen los padres con respecto a sus hijos menores de edad. La patria potestad la desempeñan indistintamente ambos progenitores, independientemente de si se encuentran casados, si forman una unión de hecho o incluso divorciados.

Se encuentra regulada en el artículo 154 del Código Civil. Dicho artículo establece que la patria potestad comprende los deberes de los padres con sus hijos, que entre otros son: velar por los hijos menores, alimentarlos, educarlos; representarlos y administrar sus bienes y patrimonio; toma de decisiones como el lugar de residencia… Tanto es así, que para decisiones como crear una cuenta bancaria para el menor, cambiar al hijo de centro escolar o decidir un tratamiento médico, se necesitará la autorización de ambos progenitores.

En relación con la patria potestad, también los hijos tienen obligaciones con respecto a sus padres. Dichas obligaciones están reguladas en el artículo 155 del Código Civil, y son, por ejemplo, obedecer a sus padres en la toma de decisiones y respetarlos a ellos y a sus decisiones, así como, contribuir a las cargas familiares en la medida de las posibilidades del hijo.

Por todo ello, la patria potestad se entiende como aquellos deberes inherentes a los padres con respecto a sus hijos de los cuales no pueden disponer, es decir, no pueden decidir si quieren o no ejercer dichos deberes, debido a que se adquieren en el momento del nacimiento de los hijos. Y siempre se deberán ejercer estos deberes conforme al interés superior de los menores, de acuerdo con su personalidad.

 

Diferencia entre la patria potestad y la guardia y custodia

 

Entendido el concepto de la patria potestad, es importante señalar que no responde al mismo concepto que la guarda y custodia, puesto que son figuras jurídicas diferentes.

Mientras que la patria potestad se ocupa de las facultades de los padres con respecto a los hijos menores y a la representación general de éstos; la guarda y custodia se ocupa del cuidado de los menores y en la convivencia habitual de éstos.

Tras una separación o un divorcio, la guarda y custodia se puede otorgar a ambos progenitores de forma que el menor conviva con ambos progenitores en diferentes periodos del mes o se puede otorgar de forma exclusiva a alguno de los progenitores, por lo cual el menor conviva únicamente con uno de sus progenitores, disfrutando el otro progenitor de algunas otras estancias como fines de semana.

Sin perjuicio de ello, independientemente del modelo de custodia que se establezca en la Sentencia de divorcio, la patria potestad la seguirán ostentando ambos progenitores, por lo que, aunque, por ejemplo, el menor conviva con la progenitora, el progenitor deberá participar activamente en la toma de decisiones respecto al menor y en representarlo y administrarlo.

¿Qué se puede hacer si existe algún desacuerdo entre los progenitores en el ejercicio de la patria potestad?

 

En caso en que en la toma de alguna decisión concreta en relación con el menor (por ejemplo, cambio de centro escolar del hijo) los progenitores no lleguen a un consenso, estos podrán acudir a la vía judicial mediante un procedimiento previsto en la Ley de Jurisdicción Voluntaria por el cual le expongan a la autoridad judicial el motivo del desacuerdo, y éste será el encargado de tomar la decisión que considere más beneficiosa para el menor tras escuchar a ambos progenitores, y al hijo si tuviera la madurez suficiente para mostrar su opinión.

¿Se puede perder la patria potestad?

 

Puede pasar que alguno de los progenitores o ambos sean privados del ejercicio de la patria potestad con respecto a sus hijos. Esto será así cuando una Sentencia lo establezca por el incumplimiento de los deberes inherentes al ejercicio de la patria potestad, o cuando exista una causa criminal, también derivada de la ausencia prolongada del progenitor, por desacuerdos reiterados que entorpecen la toma de decisiones y que afectan a los intereses del menor…

A pesar de que a un progenitor le priven en el ejercicio de la patria potestad, su obligación de relacionarse con el menor no cesa así como tampoco el de su manutención.

Sí que es cierto, que esta privación no es indefinida, así que cuando cese el motivo de la privación, se podrá recuperar y volver a ejercerse de la forma requerida y diligente. La recuperación de la patria potestad también deberá decidirla un Juez mediante Sentencia.

Por último, la patria potestad se extingue por muerte del progenitor o del menor, por emancipación propia del menor, a partir de los 16 años, por adopción del hijo y por mayoría de edad.

Además  de la privación de patria potestad, que no deja de ser una situación más extrema que parte de la  dejación total de responsabilidades parentales o de la comisión de algún delito contra la integridad del propio menor,  debemos atender especialmente en que la patria potestad no sólo puede ser privada si no que puede ser ejercida tan sólo por uno de los progenitores.

Estas situaciones son más comunes y no sólo pueden ser acordadas judicialmente si no que también pueden establecerse en convenio regulador de ruptura dentro de las medidas que afectan a los menores. La asunción del ejercicio de la patria potestad por uno solo de los progenitores puede tomarse como consecuencia de un desplazamiento geográfico configurándose como un poder al otro progenitor para que se ocupe de ejecutar las decisiones de patria potestad o a petición judicial dar cabida a situaciones de alta conflictiva o controversia en la toma de decisiones o muchas otras en las que, con el principio de interés del menor, como objetivo, puede ser una medida adecuada.