Nuestra socia directora analiza el número de matrimonios, separaciones y divorcios en Cataluña

 

El diario ARA publicó el 24 de octubre de 2026 un reportaje del periodista Jaume Mollfulleda sobre los últimos datos del Idescat sobre el número de matrimonios y divorcios en Cataluña.

Para entender qué hay detrás de estas cifras, el medio contó con la visión de nuestra socia directora, Elisabet Hernández, abogada especialista en Derecho de Familia. Su análisis apunta a la precariedad económica, a las dificultades de acceso a la vivienda y a un aumento de la conflictividad en las rupturas.

A continuación, compartimos sus respuestas completas.

¿Coinciden los datos del Idescat con su percepción como abogada de familia? 

En los últimos años ha habido una clara disminución de los divorcios: el porcentaje ha caído en torno a un 25-30% en Cataluña respecto a hace una década. En nuestra opinión, puede estar muy relacionado con la situación actual de precariedad, el difícil acceso al alquiler o a la compra de una vivienda en las grandes ciudades y el elevado coste de la vida en comparación con el nivel salarial. Todo ello provoca que muchas parejas permanezcan unidas ante la imposibilidad de vivir de forma autónoma.

También hemos de tener en cuenta que hay muchas parejas que no formalizan su unión pero que en Cataluña tienen reconocimiento como uniones estables, con derechos y obligaciones muy equiparables a los del matrimonio. Evidentemente, sus rupturas no aparecen en estas estadísticas.

¿Qué motivos y tipos de divorcio o separación destacaría?

El tipo de divorcio que más llevamos, como despacho especializado en Derecho de Familia, suele ser de un corte más conflictivo de lo normal, con bastantes complicaciones, ya sea por el reparto patrimonial o por conflictos relacionados con los hijos menores. Trabajamos sobre todo con dos tipos de divorcio: los pactados o de mutuo acuerdo, y los contenciosos más complejos.

Nosotros siempre abogamos por los divorcios pactados, pero entendemos que no siempre es fácil y que en determinadas situaciones no queda más remedio que acudir a un juzgado. Los dos grandes pilares de este último tipo de divorcio son, como hemos dicho, los temas económicos y los que afectan a los menores.

¿Ha observado algún cambio en los últimos años?

Pese a que estadísticamente hay menos divorcios, sí hemos percibido una mayor conflictividad en las rupturas y, sobre todo, muchos casos de maltrato infanto-juvenil. Esto también puede deberse a una mayor toma de conciencia de todos sobre los derechos de los menores y a la apertura de juzgados especializados.

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